Feliz con el servicio, el día de mi matrimonio faltó poco para que nos fuéramos todos en la burrita, mi hermano pequeño y sobrino querían subirse, y el chófer accedió sin ningún problema. Super puntual con las horas, una conversación amena durante el camino, la bocina de la burrita es un encanto y cada vez que la gente saludaba el chófer la hacía sonar. Un encanto, no pude haber tomado mejor decisión.